Mostrando entradas con la etiqueta QE3. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta QE3. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de noviembre de 2012

EL DEBACLE JAPONES: ¿QUÉ PUEDE APRENDER EUROPA?

Las últimas noticias que llegan desde el Oriente lejano no son para nada alentadoras: ni siquiera las famosas e impresionantes emisiones de moneda están logrando contener una caída pronunciada de la otrora poderosa economía japonesa. 

Solo quiero poner un dato sobre la mesa: en octubre de 2010 el Banco Japones (BoJ) anunció 60.000 millones de dólares en compra de activos financieros, a los cuales se deben sumar los 504.000 millones en agosto y otros 66.000 millones en octubre. En septiembre de 2012 hizo otra inyecciones por valor de 97.000 millones, para un total de 727.000 millones de dólares. ¿Por qué debe de preocuparnos tanto este asunto? Contrario a las medidas que está adoptando Europa de austeridad y más austeridad, Japón lo que ha hecho es invertir para generar actividad económica en la industria, infraestructura, así como en la reconstrucción de los daños causados por el tsunami y la fuga radioactiva de Fukushima. ¿Y tenemos esperanzas en que un rescate de 100.000 millones de Euros para la economía española vaya a detener la sangría?

Esto es una muestra de que las políticas expansivas, así como las restrictivas (austeridad) ya no son suficientes para generar actividad económica y esto se debe al nuevo balance macro económico: menos poder de las potencias económicas para explotar recursos naturales en terceros países a precios fijados para favorecer sus economías. Muchas países en desarrollo han tomado el control de los recursos de producción, que sumados a una mano de obra barata y menores controles de calidad, les permiten generar bienes de consumo más competitivos que están dejando por fuera del negocio a los países productores por tradición.

Quedaron atrás épocas como la que vivió Inglaterra y su poderosa Anglo-Persian Oil Company (ahora BP), con contratos de petroleo a 30, 50, 100 años con precios irrisorios para los países persas (ahora Irán) y que favorecieron gran parte del crecimiento Inglés. Llego la hora de los países emergentes. ¿Qué le queda entonces a las economías en estanflación? aumentar el consumo interno de bienes y servicios producidos en su mismo país para mejorar la balanza comercial con el resto del mundo, sin llegar a extremos de autarquía

viernes, 14 de septiembre de 2012

GUERRA DE MONEDAS Y CÓMO AFECTARÁ A EUROPA

Actualización 19/09/2012: El Banco de Japón (tercera economía mundial) se incorpora en la guerra de divisas. Enciende la imprenta para imprimir 100.000 millones de Euros, comparable con la oferta de rescate financiero de España.

No es un secreto para nadie que muchos de nosotros nos preguntamos por qué Estados Unidos necesitan un QE3 (Quantitative Easing, tercera vez que se hace) con un desempleo de solo el 8%. ¿A cuánto quiere llegar Ben Bernanke?¿Existe alguna meta y no se nos ha mencionado?¿Atenderá esto a otros interés oscuros? La respuesta, mis queridos lectores es que NO hay meta y que esta medida si trae su truco bajo la manga...  Comparemos la situación a este lado del Atlántico: Más allá de la oposición del Bundes Bank a la compra de deuda soberana (imprimir euros), ¿por qué Europa no toma medidas como ésta si tiene varios países con un nivel desempleo del 24%?

Les tengo la respuesta y es muy sencilla: Estados Unidos busca devaluar su moneda, deseando una economía más competitiva en el mundo globalizado para aumentar su volumen de exportaciones y compitiendo "con golpes bajos" contra su principal rival en la globalización: LA CHINA. Tanto que se quejan los Americanos de las medidas políticas de su archienemigo económico, que impide una divisa flotante y con precios de fijados por el mercado (sí, tipo Adam Smith y su mano invisible que regula los precios justos), ¡y ahora vienen a hacer lo mismo pero con otro nombre! Predican y no aplican. Vemos ahora la paridad EUR/USD disparada, a más de 1.30 USD por cada EUR y al final volvemos al mismo punto... Alemania feliz y los países periféricos sufriendo por este asunto. No es lo mismo exportar alta tecnología, bienes o servicios con mucho valor agregado que exportar frutas, hortalizas y materias básicas (commodities). ¿Por qué? Simplemente los productos y servicios ofrecidos por los países nórdicos no son fácilmente reemplazables y por lo tanto se seguirán vendiendo, su demanda es inelástica ante los cambios de precios, pero las materias primas si tienen un mercado diversificado y se compran fácilmente siempre al mejor postor. Por lo tanto Alemania, Holanda y Finlandia celebran las medidas de este tipo y nosotros, los que exportamos vinos, quesos, tomates y pescado sentiremos la caída de las exportaciones, so pena de mayor desempleo y menor bienestar social.

Entre más arriba el euro mejor para "los que mandan", por ahora la imprenta se encenderá en Europa con trabas, avales complejos y solicitudes penosas de rescates, que lo único que buscan es retrasar las medidas y disminuir la cantidad de moneda que se imprimirá. 

¿DESPUÉS DE LA BARRA LIBRE VENDRÁ LA RESACA?

Medidas como "el cañonazo" que realizará mes a mes la FED (mini - QE3), y las futuras intervenciones del BCE en la compra de deuda soberana, traerán muchas ventajas para la economía, el rezagado mercado del empleo americano y la liquidez de los países con problemas de prima de riesgo. Pero me hago la siguiente pregunta: ¿podrán los bancos contener el apetito por el crédito? ¿Comenzarán a ofrecer créditos de forma responsable?


La respuesta a esta pregunta es fundamental para poder establecer horizontes futuros: ¿pueden los lobos contenerse ante un borrego presto a ser comido? Si así lo hiciesen (espero que hayan aprendido la lección) estas medidas funcionarán. ¿Por qué? Este exceso de liquidez no será nocivo en la medida en que sea administrado y suministrado a personas con capacidad de pago, que no estén sobre endeudadas y que mesuren su consumo. En caso contrario nos esperará un resacón profundo de inflación, deudas impagadas y más de lo mismo...

Ojalá los banqueros se pongan en los zapatos de las personas, establezcan objetivos de largo plazo y no se concentren solamente en el "hambre lobuna" cortoplacista. "No queremos pan para hoy y hambre para mañana".